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El renacer de la división femenina de la WWE: nuevas oportunidades, nuevos desafíos. Con la reciente introducción de los títulos intermedios —el Campeonato Intercontinental Femenino y el Campeonato de los Estados Unidos Femenino—, las superestrellas femeninas están finalmente recibiendo el protagonismo que merecen. Sin embargo, si bien la creación de estos campeonatos representa un gran avance, el éxito a largo plazo dependerá de cómo la empresa aproveche esta oportunidad.
La coronación de Lyra Valkyria como la primera Campeona Intercontinental Femenina es un ejemplo claro de lo lejos que ha llegado la división. La exestrella de NXT, que recibió su ascenso al roster principal hace menos de un año, derrotó a Dakota Kai en Monday Night RAW para hacer historia. Este logro no solo subraya el crecimiento de Valkyria, sino que también marca un hito en el reconocimiento del talento femenino de medio cartel, que a menudo ha sido relegado a un segundo plano.
De las sombras al centro del escenario
El camino hacia este momento no ha sido sencillo. Basta con echar un vistazo al pasado reciente de la WWE para entender cuánto ha evolucionado la división femenina. En eventos como el Royal Rumble de 2022, la falta de talentos femeninos a tiempo completo obligó a la empresa a depender de nombres nostálgicos como las Bella Twins o Summer Rae, algo que reflejaba una preocupante falta de confianza en el futuro de la división.
Hoy, tres años después, la situación es radicalmente distinta. La WWE no solo cuenta con una lista femenina lo suficientemente sólida como para llenar un Royal Rumble con talento actual, sino que incluso ha introducido títulos adicionales para darles más protagonismo a las luchadoras. Este cambio de paradigma no habría sido posible sin el esfuerzo de figuras como Valkyria, Chelsea Green, Candice LeRae y muchas otras que han elevado el nivel de las competiciones semanales.
Lyra Valkyria: el rostro de una nueva era
El ascenso de Lyra Valkyria simboliza este renacimiento. Desde su llegada a RAW, Valkyria ha demostrado ser una de las luchadoras más consistentes de la marca, quedándose cerca de grandes logros como el torneo Queen of the Ring y el maletín de Money in the Bank. Su coronación como Campeona Intercontinental es la recompensa a años de trabajo duro, consolidándola como una estrella capaz de liderar la división.
Pero no está sola. Chelsea Green, la actual Campeona de los Estados Unidos, ha vivido su propia transformación. De ser vista como una figura cómica en el Royal Rumble de 2023, Green se ha convertido en una de las luchadoras más populares de SmackDown. Su habilidad para equilibrar el humor con un nivel impresionante de lucha en el ring ha sido clave en su éxito, y su victoria en el torneo por el campeonato es prueba de su impacto.
Candice LeRae, por su parte, ha brillado como Campeona de Velocidad, un título único con combates de cinco minutos que se transmiten exclusivamente en X (antes Twitter). LeRae ha aprovechado estas oportunidades para demostrar su versatilidad, capturando la atención del público con actuaciones llenas de drama y emoción, como su defensa contra Natalya la semana pasada.
¿Qué sigue para la división femenina?
Aunque el panorama actual es prometedor, el futuro presenta desafíos importantes. La WWE deberá asegurarse de que estos nuevos títulos no queden relegados a un papel secundario. Esto significa invertir en historias atractivas, desarrollar retadoras creíbles y garantizar que estos campeonatos tengan un lugar en los eventos de pago por visión más importantes.
Además, con talentos como Roxanne Perez y Kelani Jordan listas para ascender desde NXT, será fundamental encontrar formas de integrarlas al roster principal sin descuidar a las actuales campeonas. La sobrecarga de talentos es un problema positivo, pero requiere una planificación cuidadosa para evitar que luchadoras con potencial queden atrapadas en el limbo creativo.
Un momento de decisión para la WWE
La introducción de los títulos intermedios femeninos es un testimonio del progreso que la WWE ha logrado en su división femenina. Sin embargo, este es solo el primer paso. Para consolidar este avance, la empresa debe comprometerse a mantener el estándar actual y evitar caer en viejas prácticas de subutilización del talento.
Lyra Valkyria, Chelsea Green y Candice LeRae han demostrado que hay una audiencia ávida de historias femeninas bien contadas. El desafío ahora es construir sobre este éxito, asegurándose de que estos campeonatos no solo sean reconocidos, sino que también se conviertan en pilares fundamentales del producto de la WWE.
El talento está ahí, y la pasión de las luchadoras es evidente. Ahora, es el turno de la WWE de demostrar que está a la altura del momento. El futuro de la división femenina está lleno de posibilidades, pero el tiempo dirá si estas se convierten en realidades o quedan como promesas incumplidas.