Your browser doesn’t support HTML5 audio
La anticipada serie entre los tradicionales rivales del béisbol dominicano, Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey, en el icónico Yankee Stadium de Nueva York, enfrenta grandes desafíos que podrían llevar a su cancelación. Lo que se perfilaba como un evento exitoso para los fanáticos de la diáspora dominicana ha sido opacado por tensiones económicas, negociaciones fallidas y la falta de acuerdos clave entre los organizadores y la Liga Dominicana de Béisbol (Lidom). A pesar del entusiasmo inicial y la puesta en venta de los boletos, las complicaciones financieras y las disputas internas han convertido este evento en un verdadero “thriller” de verano, dejando a millas de aficionados en suspenso sobre si podrán disfrutar del clásico Águilas vs Licey. en suelo estadounidense.
El éxito del pasado y el presente incierto.
El año pasado, la serie de exhibición entre Águilas y Licey fue todo un éxito en el Citi Field de Nueva York, atrayendo a más de 90,000 personas en tres días. Los precios de las entradas oscilaron entre los 40 y 207 dólares, lo que permitió un acceso más asequible para la comunidad dominicana residente en la Gran Manzana. Sin embargo, para este año, los organizadores se enfrentan a un aumento significativo en los costos de producción. El evento ha sido trasladado al Yankee Stadium, un recinto con tarifas mucho más altas, y los boletos se han disparado a precios que van desde los 70 hasta los 643 dólares.
Este incremento ha resultado en una demanda más baja de lo esperado, un hecho que plantea un serio problema para los promotores, quienes enfrentan la posibilidad de sufrir grandes pérdidas económicas si no logran renegociar con Lidom y abaratar los costos.
Los conflictos internos y el papel de Fenapepro
Uno de los principales escollos que enfrenta la serie es el acuerdo con el sindicato de jugadores, Fenapepro. Aunque ya existía un pacto preliminar entre Lidom y Latin Events, la empresa promotora del evento, el trato con Fenapepro aún no se ha cerrado completamente. El sindicato exigió inicialmente 550.000 dólares para asegurar la participación de los jugadores, una cifra que ha sido renegociada hasta reducir la diferencia a menos de 50.000 dólares. Sin embargo, este obstáculo ha retrasado el cierre del acuerdo y ha añadido más tensión a las ya complicadas negociaciones.
Latin Events vs. Lidom: La falta de comunicación
El empresario Félix Cabrera y el exjugador David Ortiz, quienes lideran Latin Events, han expresado públicamente su frustración con la falta de comunicación por parte de Lidom, y en especial con su presidente, Vitelio Mejía. Según declaraciones de los promotores, Mejía no ha respondido a correos electrónicos, mensajes de WhatsApp ni llamadas telefónicas, lo que ha dificultado cualquier intento de renegociación.
La situación llegó a tal punto que Julio Cury, abogado de Latin Events, se arremetió contra Mejía en el programa Grandes en los Deportes , acusándolo de ser “un puente roto” en las negociaciones. Cury expresó su preocupación por la falta de interés en resolver los problemas que podrían salvar el evento, señalando que la negativa de Mejía de dialogar ha puesto en peligro un proyecto que podría generar beneficios tanto para los equipos como para los fanáticos.
¿Habrá una solución?
En medio de esta incertidumbre, las palabras de Mejía, quien ha señalado que algunos aspectos del acuerdo no dependen de la liga, han añadido más confusión al panorama. Según el presidente de Lidom, la responsabilidad de cumplir ciertos compromisos recae en los organizadores del evento, y no en la liga o los equipos. A pesar de esto, la presión sigue aumentando para todas las partes involucradas.
Con la serie programada para los días 8 y 9 de noviembre en el Yankee Stadium, el tiempo apremia. Si no se llega a un acuerdo pronto, el evento corre el riesgo de ser cancelado, dejando a miles de fanáticos decepcionados ya los organizadores enfrentando pérdidas económicas significativas.
Un evento que podría marcar la diferencia
Para la diáspora dominicana en Nueva York, el clásico Águilas vs Licey no es solo un evento deportivo, sino una oportunidad para reconectar con sus raíces y celebrar una de las tradiciones más importantes del país. La posibilidad de que este evento no se realice no solo afectaría a los organizadores y los equipos, sino también a una comunidad que espera con ansias esta celebración.
A medida que las tensiones continúan y el reloj avanza, queda por ver si Lidom y Latin Events podrán encontrar una solución que beneficie a todas las partes involucradas. De lo contrario, la cancelación del evento será una gran pérdida no solo para el béisbol dominicano, sino también para las millas de fanáticos que esperaban ver a sus equipos en acción en uno de los estadios más emblemáticos del mundo.