Your browser doesn’t support HTML5 audio

Shohei Ohtani ha sido, sin lugar a dudas, uno de los talentos más extraordinarios en la historia reciente del béisbol. Su capacidad para brillar tanto como lanzador como bateador ha cautivado al mundo deportivo y lo ha convertido en una figura central en la Major League Baseball (MLB). Sin embargo, la posibilidad de que vuelva a lanzar en los playoffs de 2024 para los Dodgers de Los Ángeles, tras una larga rehabilitación, plantea un dilema tan intrigante como peligroso. ¿Deberían los Dodgers arriesgar a su estrella en un escenario de tanta presión?

El debate se encendió tras las declaraciones del manager Dave Roberts, quien, aunque no cerró completamente la puerta, se mostró cauteloso ante la idea de que Ohtani pueda lanzar como relevista en la postemporada. A pesar de su progreso en la rehabilitación y la posibilidad de que esté listo para lanzar de nuevo en 2025, la presión de un partido de playoffs podría ser demasiado alta y arriesgada para un jugador que no ha lanzado en situaciones de alta tensión en más de un año.

El eterno debate: riesgo versus recompensa

La propuesta, que fue originalmente sugerida por Bill Plaschke del Los Angeles Times, suena tentadora. Después de todo, ¿qué equipo no querría contar con los servicios de Shohei Ohtani, incluso en un rol limitado, en el momento más crucial de la temporada? Sin embargo, detrás de esta sugerencia se esconde una verdad incómoda: el cuerpo de Ohtani, en particular su codo, aún se está recuperando de una cirugía. No ha lanzado en un escenario de alta presión desde agosto de 2023, y por más que esté progresando en su rehabilitación, la diferencia entre lanzar en prácticas y lanzar en los playoffs es abismal.

Es fácil imaginar un escenario épico donde Ohtani suba al montículo para salvar un juego decisivo para los Dodgers. Un final de película donde lanza la última entrada y sella la victoria. Pero, como bien lo expresó Dave Roberts, la realidad es mucho más complicada que un guion de cine. “Si estuviera escribiendo una película o un libro, sería obvio que sale de la rehabilitación y lanza el último lanzamiento”, dijo Roberts. Sin embargo, también señaló la dureza de esa realidad: “Si sale y algo sale mal, no vale la pena el riesgo de una posible lesión”.

El riesgo no es solo físico para Ohtani, sino también estratégico para los Dodgers. Apostar por un jugador que ha estado fuera tanto tiempo y someterlo a la presión de un partido crucial podría tener consecuencias desastrosas, no solo para su salud, sino también para el resultado de los playoffs. El equipo ha sido cauto durante toda la temporada 2024, descartando la posibilidad de que Ohtani lanzara, y por buenas razones.

La presión de los playoffs: un monstruo diferente

Si bien Shohei Ohtani ha estado lanzando desde el montículo en su rehabilitación, como se ha reportado recientemente, el estrés de lanzar en una situación de playoffs es incomparable con cualquier otra circunstancia. Los bullpens en solitario o incluso las prácticas con el equipo no replican la intensidad de un estadio lleno de fanáticos, la presión mediática y la responsabilidad de mantener a flote las esperanzas de un equipo que aspira a ganar la Serie Mundial.

Dave Roberts fue claro en su análisis: “No se puede duplicar el estrés de esa entrada”. Aquí yace el verdadero obstáculo. Aunque físicamente Ohtani pudiera estar listo para lanzar algunos innings, el riesgo mental y emocional de fallar en un escenario tan importante podría ser igual de costoso. Y si algo sale mal, no solo se pondría en peligro su salud y su futuro como lanzador, sino que podría costarle a los Dodgers su carrera hacia el título.

El costo de la expectativa y el mito de la superestrella

El mito de la superestrella del béisbol a veces puede crear expectativas irreales tanto para los jugadores como para los fanáticos. Shohei Ohtani ha sido venerado, y con razón, por su capacidad única para dominar dos facetas del juego. No obstante, esa misma admiración puede llevar a que se generen expectativas injustas, como la de esperar que regrese a lanzar en el momento más importante del año después de una cirugía tan seria.

La realidad es que los Dodgers necesitan planificar su futuro con cuidado. Ohtani es más que una inversión a corto plazo; es una pieza fundamental para las aspiraciones del equipo a largo plazo. Cargarlo con la responsabilidad de lanzar en los playoffs cuando no está al 100% podría ser una decisión miope. Como todo equipo que busca el éxito a largo plazo, los Dodgers deben sopesar si el posible impacto a corto plazo vale la pena frente al riesgo de perderlo por una lesión más grave.

¿Vale la pena el riesgo?

Aunque la idea de ver a Ohtani lanzar en los playoffs de 2024 puede ser atractiva para muchos, los argumentos en contra parecen ser mucho más fuertes. Las declaraciones de Dave Roberts, aunque no cierran completamente la puerta, muestran claramente las dudas sobre los beneficios de tomar ese riesgo. Los playoffs son momentos de todo o nada, y los Dodgers, como cualquier otro equipo en su lugar, quieren tener la mayor cantidad de armas posibles. Pero arriesgar a Ohtani, que es un jugador clave para el futuro de la franquicia, parece innecesario.

Los Dodgers han tenido éxito sin Ohtani en el montículo esta temporada, y confiar en la solidez de su rotación de lanzadores actual podría ser una estrategia mucho más segura. La temporada 2025 promete ser una en la que Shohei Ohtani vuelva con toda su fuerza, y forzarlo a lanzar este año podría poner en peligro no solo su recuperación, sino también sus próximas temporadas, que deberían estar llenas de logros tanto para él como para la organización.

Una decisión prudente

El caso de Shohei Ohtani y su posible regreso al montículo en la postemporada es un claro ejemplo de cómo la emoción y la expectativa deben equilibrarse con la prudencia y la planificación a largo plazo. Si bien la tentación de verlo lanzar en los playoffs de 2024 es fuerte, el riesgo es demasiado alto para un jugador que ha demostrado ser vital para el futuro de los Dodgers.

En lugar de forzar un regreso prematuro, Los Ángeles debería centrarse en lo que ha hecho que esta temporada sea exitosa hasta ahora y mirar hacia 2025 con Ohtani en plena forma. El béisbol es un juego de paciencia, y esperar el momento adecuado para que Ohtani vuelva a lanzar será, sin duda, la mejor jugada para todas las partes involucradas.

MLB