Your browser doesn’t support HTML5 audio
El béisbol es un deporte de sacrificio, no solo físico, sino también emocional y profesional. Los jugadores se enfrentan a decisiones que, en ocasiones, ponen en juego no solo su rendimiento inmediato, sino también sus futuros. Un claro ejemplo de esto es el caso de Néstor Cortés, lanzador zurdo de los Yankees de Nueva York, quien ha revelado que estaría dispuesto a perder un año completo de su carrera si eso le garantiza un anillo de Serie Mundial. Su compromiso con el equipo y su disposición a poner su cuerpo en la línea para lograr la tan esquiva 28ª corona de los Yankees plantea una pregunta que va más allá del juego: ¿hasta dónde debe llegar un atleta para alcanzar la gloria?
El camino de Cortés: una montaña rusa hacia la postemporada
Néstor Cortés ha sido una pieza clave para los Yankees en las últimas temporadas, destacando en 2022 como All-Star. Sin embargo, 2023 fue un año para el olvido, marcado por lesiones y altibajos en su rendimiento. El 2024 ha sido un resurgimiento en su carrera, pero no sin contratiempos. A pesar de sus impresionantes actuaciones en la segunda mitad de la temporada, donde logró una efectividad por debajo de 2.00 agosto desde hasta su lesión, el zurdo se vio obligado a alejarse en la recta final de la campaña regular debido a una distensión en el flexor. del codo izquierdo.
Sin embargo, en lugar de optar por una recuperación prolongada, Cortés ha decidido dar todo de sí para volver al montículo en la Serie Mundial. En una reciente conferencia de prensa, afirmó que está dispuesto a arriesgar una posible recaída e incluso perder el 2025 completo si eso significa contribuir a que los Yankees consigan el título. “Si eso me lleva a un anillo y luego a un año fuera del béisbol, que así sea”, declaró Cortés. Su declaración ha generado un debate dentro y fuera del mundo del béisbol sobre los límites del sacrificio de un atleta.
El dilema de la salud: ¿valen la pena los riesgos?
El compromiso de Cortés con el equipo es admirable, pero también plantea una preocupación legítima sobre las consecuencias de jugar lesionado. En el béisbol, como en cualquier deporte, las lesiones de codo pueden ser devastadoras para un lanzador. El riesgo de agravar la distensión del flexor podría llevar a una cirugía, lo que implicaría una recuperación mucho más larga y con posibles secuelas permanentes.
El manager de los Yankees, Aaron Boone, se ha mostrado cauteloso al respecto. Tras el paso de Cortés por la lista de lesionados y su reciente regreso para lanzar prácticas en vivo, Boone dejó claro que no quiere forzar a su lanzador a una posición que ponga en peligro su carrera a largo plazo. “Lo que ha tenido es lo suficientemente serio como para no saltar pasos y ponerlo en una mala posición”, afirmó Boone. Sin embargo, no descartó la posibilidad de incluirlo en la plantilla de la Serie Mundial, en caso de que avance en su recuperación.
¿Dónde encajaría Cortés en la Serie Mundial?
Si bien los Yankees ya han anunciado a Gerrit Cole como su abredor para el Juego 1 contra los Dodgers, la incorporación de Cortés abre nuevas opciones para la rotación del equipo en una serie que se espera sea larga y disputada. Carlos Rodón y Clarke Schmidt son los favoritos para los Juegos 2 y 3, respectivamente, mientras que Luis Gil ha demostrado ser una opción confiable en los momentos cruciales. Sin embargo, la experiencia de Cortés podría ser invaluable en momentos de alta presión, ya sea como abrir o como relevista largo en situaciones difíciles.
Aaron Boone y el cuerpo técnico de los Yankees se enfrentan a un dilema: ¿arriesgar el futuro de uno de sus mejores lanzadores por la posibilidad de lograr la gloria inmediata? La inclusión de Cortés en el roster de la Serie Mundial podría ser una ventaja estratégica, permitiendo a los Yankees contar con un brazo experimentado en caso de que la serie se alargue. Además, con la posibilidad de llevar a 13 lanzadores en el roster, la presencia de Cortés podría brindar flexibilidad en el manejo del bullpen, un aspecto crucial en una serie de siete juegos.
El legado de los Yankees y la presión del anillo.
Para los Yankees, la Serie Mundial no es solo un objetivo, es una obsesión. Con 27 títulos en su haber, Nueva York es la franquicia más exitosa en la historia del béisbol, pero el peso de las expectativas sigue siendo inmenso. No han ganado un campeonato desde 2009, y cada año sin alzar el trofeo aumenta la presión sobre jugadores, entrenadores y directivos.
Néstor Cortés, como muchos otros antes que él, entiende el valor de un anillo en la historia del béisbol. La gloria de una Serie Mundial es algo que trasciende generaciones y que solidifica el legado de un jugador. Pero también es un recordatorio de lo efímera que puede ser una carrera en el deporte profesional. El sacrificio de Cortés, si es que llega a jugar lesionado, será un testimonio de su devoción por el equipo y su deseo de inscribir su nombre en los libros de historia de los Yankees.
¿Hasta dónde debe llegar un atleta por la gloria?
La historia de Néstor Cortés es una de sacrificio y determinación, pero también es una advertencia sobre los peligros de anteponer la gloria inmediata a la salud a largo plazo. Para los Yankees, contar con un jugador dispuesto a arriesgar todo por el equipo es una bendición, pero también es una responsabilidad. Si bien un anillo de Serie Mundial sería un logro monumental, la verdadera pregunta es si vale la pena sacrificar un año o más de la carrera de un jugador por un solo momento de gloria.
El caso de Néstor Cortés deja claro que, en el mundo del deporte, la línea entre el éxito y el sacrificio es tenue, y que a veces, los anillos vienen con un precio muy alto.