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República Dominicana ha demostrado su potencial en la Liga de Naciones de Concacaf, cerrando la primera ventana del torneo con una convincente victoria 2-0 sobre Dominica, tras haber derrotado previamente a Bermuda 3-2. Estos resultados colocan a la selección como líder indiscutible del Grupo D en la Liga B, lo que abre el camino hacia un posible ascenso a la Liga A y una participación en la Copa Oro 2025. Sin embargo, el éxito no está garantizado y hay factores clave que determinarán el futuro de la Sedofútbol en esta competición.
El liderazgo en el grupo: ¿una posición consolidada o un reto pendiente?
Con seis puntos en dos partidos, República Dominicana se ha consolidado en la cima de su grupo. La victoria ante Dominica fue clara y contundente, con goles de Ronaldo Vásquez y Dorny Romero, dos figuras que se han convertido en pilares del equipo. Romero, en particular, no solo anotó su segundo gol en esta edición de la Liga de Naciones, sino que también sigue reforzando su posición como máximo goleador histórico del equipo en este torneo, con 13 tantos.
Este desempeño positivo genera expectativas, pero también plantea interrogantes. Si bien los resultados hasta ahora han sido favorables, las siguientes jornadas no serán sencillas. En octubre, el equipo enfrentará a Antigua y Barbuda en Bermuda, en dos partidos que podrían decidir gran parte de su destino en esta fase. La clave estará en mantener la consistencia y evitar cualquier desliz que comprometa el ascenso.
Factores clave en el desempeño de la selección: ¿Cómo mantener la ventaja?
Para asegurar su ascenso a la Liga A y una histórica participación en la Copa Oro, la selección dominicana deberá seguir construyendo sobre los aspectos positivos que han mostrado hasta ahora. Uno de los puntos fuertes ha sido la capacidad del equipo para controlar el ritmo de los partidos, generando oportunidades claras y manteniendo la presión sobre el rival, como se vio contra Dominica, donde dominaron el encuentro sin mayores sobresaltos.
El técnico Marcelo Neveleff ha sabido aprovechar el talento joven combinado con jugadores más experimentados, lo que ha dado resultados visibles. Ronaldo Vásquez y Dorny Romero representan el presente y el futuro de esta selección, pero el equipo necesita mantener una rotación que permita llegar a los últimos partidos en noviembre con todos sus jugadores en óptimas condiciones.
Además, no podemos subestimar la importancia del trabajo defensivo. La selección dominicana ha logrado cerrar los espacios a sus rivales, pero la defensa aún puede mejorar para reducir las oportunidades de gol de los equipos adversarios. Frente a selecciones como Antigua y Barbuda, que buscarán dar la sorpresa, será crucial mantener una defensa sólida y aprovechar cada oportunidad ofensiva.
El desafío de jugar como visitante: ¿una ventaja o desventaja?
Uno de los retos más grandes que enfrentará la selección dominicana es el jugar sus próximos encuentros como visitante en Bermuda. A menudo, los partidos fuera de casa suponen un desafío extra, no solo por el ambiente, sino también por las condiciones del terreno de juego, como fue el caso en Antigua y Barbuda, donde la superficie sintética del ABFA Technical Center jugó un papel importante en la estrategia del equipo.
Sin embargo, jugar como visitante no siempre es una desventaja. El equipo ha demostrado que puede adaptarse y rendir bien en estas circunstancias, como lo hizo en su reciente victoria. La clave estará en mantener esa mentalidad ganadora y no subestimar a ningún rival. Bermuda y Antigua y Barbuda son equipos que, aunque a priori no parecen estar al nivel de República Dominicana, pueden aprovechar cualquier oportunidad si la selección baja la guardia.
¿Qué significa el ascenso a la Liga A para el fútbol dominicano?
El posible ascenso a la Liga A de la Liga de Naciones no solo significaría un logro deportivo para la selección nacional, sino también un avance significativo para el fútbol dominicano en su conjunto. Participar en la Liga A implicaría enfrentarse a selecciones de mayor calibre en la región, lo que aumentaría la exposición internacional del equipo y ofrecería una plataforma para que más jugadores dominicanos se muestren a nivel internacional.
Además, un lugar en la Copa Oro 2025 sería histórico para la selección, que hasta ahora ha tenido pocas oportunidades en grandes torneos regionales. Esta participación permitiría medir el nivel real del fútbol dominicano frente a equipos de élite como México, Estados Unidos o Costa Rica, y serviría de impulso para el desarrollo de las futuras generaciones de futbolistas en el país.
¿Está Dominicana lista para dar el salto?
Con dos victorias en la primera ventana de la Liga de Naciones, República Dominicana ha dado un paso importante hacia el ascenso, pero el camino está lejos de estar terminado. Los partidos en octubre y noviembre serán decisivos, y el equipo debe mantenerse enfocado y no perder de vista los objetivos a largo plazo.
El fútbol dominicano ha crecido de manera constante en los últimos años, y este equipo tiene el talento y la capacidad para seguir haciendo historia. Sin embargo, es crucial que se mantengan los pies en la tierra y se sigan trabajando los aspectos tácticos y estratégicos que les han permitido llegar a esta posición de liderazgo. Si lo logran, el ascenso a la Liga A y la participación en la Copa Oro podrían convertirse en una realidad tangible, marcando un antes y un después en la historia del fútbol de la República Dominicana.
