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Es como una roca, duro, demasiado duro y en lo recio de sus gestos y sus pautas al lanzar se nota esa clase propia de los hombres hechos para ese tipo de momentos, los difíciles.

Todos hablan de él allí en Progressive Field, ese rincón sagrado de Cleveland donde los actuales Guardianes siguen escribiendo nuevos capítulos de esa memorable historia que han legado al béisbol y a las Grandes Ligas.

La estampa de Clase

Su nombre es Emmanuel Clase, hasta hace dos años un completo desconocido para la mayoría, en este minuto, mientras escribo, uno de los mejores relevistas en todo el circuito beisbolero, tal vez el mejor.

Fue aquel que llegó de la nada y en cuestión de meses saltaba a la palestra pública al refrendar de manera notoria aquella condición de la que tanto se decía cuando sus inicios en Texas.

El antecedente

Clase debutó con el elenco de Arlington y fue con los Vigilantes que dio los primeros indicios de lo que vendría, pero nada determinante.

En 2019, lanzó en 21 partidos, dejando forja de 2-3, con efectividad de 2,31 y 21 ponches en 23,1 tramos de actuación, pero no fue hasta ese 2021 cuando llegó a Cleveland que mostró su arsenal.

Salvó 24 partidos y sus 74 ponches en 69,2 entradas reflejaron a las claras el impacto que ya comenzaban a causar su recta cortada, estable sobre las 100 millas por hora y una slider cortante que dejaba sin opciones a los bateadores rivales.

El imponente Clase

El criollo se consagró en 2022, logrando 42 rescates, un argumento más que suficiente para terminar como el Relevista del Año en la Liga Americana y dar ese salto de calidad que lo tiene en este minuto dentro de la élite.

Han pasado casi dos meses desde que arrancó la nueva temporada de Grandes Ligas y al momento de darle forma a este texto, Clase ha visto acción en 23 encuentros, ostentando un récord de 1-3, sumando 14 ponches en 22,1 marcos y con sus 15 salvados apuntando a convertirse en el segundo dominicano en ganar dos veces seguidas el premio al Relevista del Año (José Valverde con Arizona en 2007 y 2008).

La pregunta del momento

Sin embargo, una disyuntiva comienza a trascender casi desde el mismo inicio de la campaña… ¿ debemos estar preocupados por la perdida de velocidad de Emmanuel Clase?

Los números, muchas veces fríos, de manera general pudieran no dar esa idea, que ha perdido velocidad, no obstante, ahondando más allá, tenemos que sí, que su cutter, de acuerdo con Baseball Savant, ha descendido desde las 100.2 millas en 2021 hasta las 97,7 en el presente curso, algo que venía notando desde 2022 cuando topó las 99,5 millas.

El mítico Terry Francona, timonel de los Guardianes ha dejado entrever en reiteradas ocasiones que la potencia de la recta cortada de Clase no está en su punto habitual, tal como lo reseñó MLB.com hace unas jornadas.

Ha vuelto al camino

¿Debemos preocuparnos? Irrumpe otra vez la pregunta y de seguro como el propio Francona, lo pensarán y asumirán muchos, pero hace unos días frente a los Angelinos, a pesar de desperdiciar una ventaja y cargar con la derrota, el quisqueyano volvió a su zona de confort realizando 12 de sus 29 envíos a más de 100 millas, un suceso que no había ocurrido durante todo el curso.

Esta es la misma línea que ha seguido en sus dos ultimas salidas, primero ante Anaheim, el 14 de mayo y ayer frente a los Medias Blancas de Chicago, anotándose salvamentos en ambos partidos.

Todo indica a que va tomando su ritmo y que aquella trama con tintes dramáticos y casi trágicos se empieza a disipar… ¿Qué piensa usted?