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Tal y como se rumoreaba desde hace varias semanas, la verdad absoluta es que Jaze abandonará el freestyle. El comentario que más tarde se transformó en chisme y hoy en noticia se confirmó. El hombre de las métricas imposibles, la cara alegre y distinta del ‘free’ y el exponente más atrevido y arriesgado de toda Latinoamérica ha puesto fin a su carrera como improvisador, al menos en lo que al circuito de torneos de alta gama respecta.

Lo hace yéndose por la puerta grande con una Red Bull Nacional Perú, una God Level Fest 3vs3 y 2 FMS Perú bajo el brazo, además de otra serie extensa de campeonatos de menor categoría. Sin embargo, no son los títulos los que harán que recordemos al muchacho que lleva por nombre de pila Juan Carlos Iwasaki La Puente, sino todo lo demás. No se trata de lo que hizo, sino cómo.

El inca ha demostrado cualidades únicas desde el momento de su aparición, mismas que se potenciaron cuando agregó a su repertorio el controvertido personaje de Toy Lokazo, un alter ego suyo en el que se podía evidenciar aún más su singular manera de rapear. Sobre este componente que agregó al último tramo de su época como freestyler dijo hace poco lo siguiente:

Me identifico con Toy Lokazo porque desde chico siempre sentí que era diferente, tenía otra manera de pensar y diferentes ideales que el resto de la sociedad. Él es esa voz mía que no tiene límites, que es fuerte e intensa, que contradice y grita”.

¿Por qué abandona las batallas?

Tal y como ha ocurrido con varios de los representantes del estilo profesado por Jaze, como por ejemplo Bnet y Walls de España, el talentoso peruano está cansado de competir y ya no le llena, por lo que prefiere centrarse en su carrera musical, la cual está subiendo como la espuma. De hecho, no representó a su patria en la FMS Internacional por presentar incompatibilidades en su agenda, es decir, con los conciertos que ya tenía pautados.