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Parecía eso, un espectro y es que al mirarlo era la impresión que daba, estaba allí, en cualquier lado, en una esquina del banco, haciendo swings en una práctica bateo, en segunda base, en este o aquel lugar, en donde sea, siempre se podía ver con cara apagada y medio mustia.

Estaba, pero a la vez, como si de una novela negra o un relato de terror se tratase, era como si no estuviera, no incidía, solo representaba la nada, el vacío, todo era bruma y esa sensación pesada que provoca la dejadez.

Antes

Dos años antes, en 2019, había sido uno de los pilares ofensivos del equipo, quedando incluso entre los 20 primeros en la votación para el MVP, luego de registrar números extraordinarios; un average de 278, con 38 jonrones y 90 carreras impulsadas. En aquel entonces fue así, pero a comienzos de 2022 de aquella campaña pletórica solo quedaba un recuerdo bastante efímero.

¿Cuándo se irá?, ¿será en agosto?, eran algunas de las interrogantes que rondaban en el ambiente de los Yankees de Nueva York al hablar de la figura de Gleyber Torres y para buena parte de los entendidos, incluso en la fanaticada de los Bombarderos del Bronx se arraigó la idea que el venezolano sería traspasado en algún momento de la temporada.

Cuestión de hechos

En medio de esa incertidumbre, llegando a no estar en los planes de la franquicia incluso, el criollo se las arregló para cerrar un año bastante bueno, pensando tal vez en disipar un poco aquellos rumores que en su momento lo llevaron a salirse de las redes sociales.

En 140 juegos, bateó para 257 con 24 jonrones y 76 carreras impulsadas, quedando por debajo en cuanto a su OBP, pero recuperando sus métricas habituales en slugging y OPS, con 451 y 761 respectivamente.

Todo indicaba que se pasaría página, no obstante, tal vez con más fuerza que antes, emergieron con fuerzas las hipótesis de posibles salidas; unos hablaron de Seattle, otros de Cleveland y hasta en Marlins lo pusieron.

El tiempo pasó y con los días, ninguno de los supuestos acuerdos se concretó, los Yankees terminaron evitando el arbitraje con Torres y par de jonrones en los Entrenamientos de Primavera fueron quizás la señal de lo que vendría.

El nuevo Gleyber

El caribeño ha sido un azote desde el inicio de la nueva zafra y en 9 encuentros, al momento de escribir este texto, muestra una hoja de corte de 357/514/607, con 2 vuelacercas y 6 carreras impulsadas, además de cinco bases robadas.

Sin lugar a dudas, a sus 26 años, el morocho parece haber tomado un segundo aire y ahora mismo es la figura de los Yankees en cuanto a materia ofensiva se refiere en este arranque de campeonato.

Era un mero actor de reparto, uno más, la víctima predilecta de Brian Cashman, dijeron por ahí, pero allí está, siendo venerado de nuevo, puede que simplemente sea una cuestión de justicia divina y nada más…¿qué piensa usted?