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Para nadie es un secreto que los Tigres del Licey fueron el equipo más dominante de la LIDOM a lo largo de toda la temporada y no solamente unos meros campeones. El elenco azul fue líder de la fase regular, comandante del Round Robin y finalmente, vencedor con creces en la Gran Final ante las Estrellas Orientales para de una manera superlativa, convertirse en el máximo ganador de la pelota dominicana con 23 coronas.

Sin embargo, el cuadro dirigido por José Offerman incluyó a 14 nuevos peloteros dentro de su nómina para acudir a la Serie del Caribe Gran Caracas 2023 e intentar recuperar el centro perdido en la edición anterior por los Gigantes del Cibao. Muchos consideran que reforzarse fue todo un éxito y potenció a la divisa de las 5 letras, pero ¿Realmente es así? ¿Es mejor ahora el conjunto felino? Analicemos un poco.

¿Quiénes son los refuerzos?

Lo primero que debemos entender de estos ‘nuevos’ Tigres del Licey es cómo se beneficiaron de los jugadores de las otras 5 franquicias de la pelota local: en materia de infield incluyeron a Robinson Canó y Gustavo Núñez desde las Estrellas Orientales, Kelvin Gutiérrez y Henry Urrutia desde Gigantes del Cibao, Ramón Torres de Águilas Cibaeñas y Yamaico Navarro de Toros del Este. Asimismo, la gerencia agregó a los dos receptores de los Gigantes, Webster Rivas y Carlos Paulino.

En los jardines incluyeron a 2 piezas fundamentales: el capitán de las Estrellas, Junior Lake, y el capitán de los Gigantes, Moisés Sierra. Los últimos 4 de la larga lista de adiciones son los serpentineros: Yenssy Díaz, Williams Jerez, Domingo Robles, todos de las Estrellas, así como Fernando Abad de Toros.

¿Mejoraron o empeoraron?

La renovación completa del cuadro encabezada por un baluarte de la talla de Canó hace que el nuevo infield luzca imponente. Aun así, no se puede menospreciar la experiencia grandesligas de hombres que estuvieron antes como el careta venezolano Jesús Sucre y el campocorto Sergio Alcántara. Eso sí, la profundidad de la receptoría con Rivas y Paulino, antes no se tenía.

En el caso de las praderas, las prestaciones de Lake hacen ver mejor a los Tigres en lo que a jerarquía respecta. Dairon Blanco tuvo un excelente ciclo con el uniforme azul, pero no podemos negar que el capitán de los Elefantes está un peldaño por encima. Por último, es innegable que la hondura en materia de pitcheo ahora es inigualable. Lo que el Licey tenía era bueno y ahora es sencillamente excepcional.

En definitiva, puede que se logre el objetivo o no en la Serie del Caribe, el asunto pasa por otras cosas; con todo y eso, nadie debería afirmar que la representación quisqueyana eligió mal a sus nuevos integrantes.