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“El Guerrero” está de regreso, llegó como aquel primer día hace diez años, con el rostro sereno y la estampa propia de los grandes, siempre dispuesto a dejar todo encima del box.

Siempre fue así con Yunesky Maya, desde sus inicios en Cuba, cuando vistió la franela de los Vegueros de Pinar del Río, luego en MLB con los Nacionales de Washington, hasta llegar a LIDOM y como uno de esos célebres conquistadores, plantar bandera en territorio dominicano.

La estela de Yunesky Maya

Ha transcurrido una década y el cubano, que ya es tan dominicano como el mangú y el merengue, ha forjado su leyenda como uno de los grandes lanzadores que han pisado el diamante en el referido espacio de tiempo, destacando de modo particular su paso por las Águilas Cibaeñas.

Y hay varios momentos para definir a la figura de Maya en toda su dimensión: el Clásico Mundial en 2006, luego en 2009, tantas finales en la LIDOM; con los Toros del Este hace tres años, con las Estrellas Orientales hace cuatro temporadas o con el Licey en 2014; en todos estos momentos, mostrando su mejor versión, con ese porte como de asesino en serie; frío, meticuloso, lanzando pegado, como retando una y otra vez a los rivales en el box.

Su historia de por vida en la pelota invernal dominicana, tal como lo refleja sus números, su historia lo respalda y ahí está su récord de 25-32, su promedio de limpias de 3,31 y sus 419 ponches en casi 600 tramos de labor, por solo citar.

Por ello volvió, tenía que hacerlo y ya hablan hasta de una especie de pactado sagrado y se dice de tal modo que si en este minuto, mientras escribo, las Águilas Cibaeñas sueñan con esa histórica corona 23 es porque otra vez el cubano estará allí, en su séptima temporada, vistiendo la casaca de Las Cuyayas.

Yunesky en LIDOM 2023: el talismán de las Águilas Cibaeñas

“Borrón y cuenta nueva”- es el lema de moda en el entorno de El Conjunto Amarillo y esto es algo que para Yunesky Maya se ha convertido en una filosofía, en la manera perfecta de afrontar cada reto y ya no tiene 30 ni 32, tiene 42 años, no obstante, en el terreno sigue siendo el mismo.

Maya regresó a Santiago, saltó a la grama desde la primera jornada de entrenamientos con el ímpetu de antaño y la convicción de ganar…

  • “Me llena de alegría a tantos jugadores que podrían ser titulares en la alineación del equipo al comienzo de la temporada”- le comentó Maya hace unas horas a la prensa de las Águilas Cibaeñas.

De igual modo, tal como lo refleja el portal web de la franquicia, el antillano aseguró sentirse motivado por la presencia de dos receptores veteranos como Francisco Peña y Carlos Paulino.

El veterano serpentinero comentó además sobre las nuevas reglas que se implementarán en LIDOM esta campaña: el control del reloj para lanzadores y bateadores, almohadillas mas grandes y limitaciones en el movimiento de los lanzadores.

“… Tuve la ventaja de jugar en México bajo estas nuevas reglas, así que no debería haber problemas para adaptarme a ellas en la liga dominicana…”- acotó Maya.

En este punto vale enfatizar que en este 2023, Yunesky Maya siguió legando páginas memorables a su gloriosa carrera deportiva y en la Liga Mexicana de Béisbol (verano) dejó forja de 5-2 y un promedio de limpias de 4,26.

Ya en la pasada contienda, con 41 años a cuestas, el cubano fue capaz de estampar guarismos extraordinarios lanzando para Las Cuyayas, hablamos de un récord de 3-1, una efectividad de 1,34 y un whip de 1,02 en 8 encuentros, peleando hasta el final por la distinción al pitcher del año.

Es Yunesky Maya, “El Guerrero” y otra vez está aquí, listo para continuar esculpiendo su legado.